Así titulaba su reportaje el longevo programa de vanguardias Metrópolis una edición de finales de los 80, dedicada a una generación de grupos de pop-rock que se formaron en Glasgow.
Por aquella época los Simple Minds habían fusionado su technopop original con sonidos mas rock y llenaban estadios (en varias ocasiones, por causas benéficas, como la lucha contra el aparthaid), manteniendo durante un tiempo una sana competencia con los irlandeses U2. Eran (y para mi siguen siendo) los grandes abanderados de la más reciente música escocesa.
Creo que los que más pegada tuvieron de la nueva generación fueron los Texas. Su single de debut “I don’t want a lover” fue un éxito mundial, desde luego bien acompañado en el album Southside (1989) por “Thrill has gone”, “Every day now” (mi tema favorito) y “Pray for you”, que apuntaba lo que iban a ser los siguientes álbumes, “Mothers heaven” (1991) y “Ricks Road” (1993), un pop rock menos pop y más rock teñido con una amargura que se percibía también en la música de otras bandas de la generación.
Después del tercer álbum, el grupo sufrió un parón debido a los malos resultados en ventas en UK. Pasaron cuatro años, y una temporada de Sharleen Spiteri viviendo en París, cuando Texas se reinventa y, casi manteniendo su formación original, sacan “White on Blonde” (1997), donde los aires tristes de rock sureño da paso a sonidos más negros, más Motown. Y se suben a lo más alto de las listas de éxitos, lo que repiten con “The Hush” (1999), para mí, el álbum que rompe definitivamente con sus inicios (compárense los videoclips de “Thrill has gone” y “In our lifetime”) y “Greatest Hits” (2000). Después han llegado de nuevo un par de discos de menos repercusión: “Careful what you wish for” (2003) y “Red book” (2005).
Deacon Blue se formó un año antes que Texas, en 1985, y publicaron su primer LP, “Raintown”,
dos años después. Temas como “Raintown” o “Town to be blamed” expresan a través de su pop la tristeza de la vida en Glasgow; grandes éxitos fueron “Loaded”, “Chocolate Girl” y “Dignity”. Un album para escuchar un día de lluvia.
El gran salto lo dieron con su siguiente álbum, “When the world knows your name” (1989), así “Real gone kid” y “Fergus sings the blues” llegaron hasta nuestro país. Siguieron “Ooh Las Vegas” (1990), “Fellow Hoodlums”(1991) y “Whatever You Say, Say Nothing” (1993), que parecieron llevar al grupo a cierta decadencia hasta el grandes éxitos “Our Town” (1994), con el que se separaron. Ricky Ross, vocalista y principal compositor de las canciones del grupo, inició entonces una más modesta carrera en solitario.
En 1999 se reunieron de nuevo para una actuación, que los llevó a grabar “Walking back home”, al que siguió “Homesick” (2001), pero el grupo ya no mantiene la misma fuerza del principio, afectados supongo, por la muerte del guitarrista, Graeme Kelling, y porque Rick Ross dedica reparte más tiempo a colaborar con otros músicos del sello para el que trabaja.
Sharleen Spiteri hizo los coros en algunos temas de “Taking on the world” (1989), el primer LP de los Gun, grupo formado en 1987 por entre otros, un primo de Sha, Mark Rankin. Un rock contundente , seco (“Better days”, “Shame on you”), con el contrapunto de un único tema lento, el que daba nombre al álbum, eran su estilo en su primera etapa, a la que pertenecen “Gallus” (1992) y “Swagger” (1994), que en el baile de cambios en la formación, entró a sustituír al baterista Scott Shields Mark Kerr, hermano de Jim Kerr, vocalista y líder de los Simple Minds.
Después del tercer y más exitoso álbum, como sucedió con Texas y Deacon Blue, los Gun pararon, durante 3 años. En el regreso, Kerr es reemplazado por otro Kerr, en este caso, Stuart, que había sido parte de la formación original de Texas.“0141 632 6326″ (1997) no tuvo la acogida esperada, el estilo duro había pasado a un pop-rock más suave, y, salvo para algunas reuniones ocasionales en años sucesivos, la banda se separó definitivamente.
Estos fueron para mi los principales grupos de esa generación como tal. Otros grupos escoceses que coincidieron más o menos con esa época fueron Wet Wet Wet, The Jesus and Mary Chain, Primal Scream, pero por estilo, e incluso, por localización, creo que estaban más en otra órbita, aunque reconozco que no he seguido tanto su discografía.