¡Qué grande! Hace ya algunos años que varios países europeos se van dando cuenta de que el espíritu y formato de Eurovisión se ha quedado obsoleto, y que sus galas reflejan una imagen tremendamente desfasada y hortera. La victoria de Lordy confirmó esto. Y España ha sabido tomárselo por fin con el suficiente humor para mandar a Rodolfo Chikilicuatre a mostrar lo que la mayoría opina del evento.
Nota: por un momento pensé que iría la casa azul. Eurovisión no lo merece.